filosofía

La propuesta metafísica de Erich Przywara

Introducción

Erich Przywara nace el 12 octubre 1889 en Katowice, Polonia, y muere el 28 septiembre de 1972 en Hagen Murnau, Alemania. Ingresa en la Compañía el 2 junio 1908 en Exaten, Holanda, es ordenado sacerdote el 24 agosto 1920 en Valkenburg. Sus últimos votos los recibió el 15 agosto 1925 en Múnich.

Cursó la filosofía (1910-1913) y la teología (1917-1921) en Valkenburg. Durante la teología profundizó en el estudio de los Padres de la Iglesia y de Newman. Formó parte de la redacción de la revista Stimmen der Zeit en Múnich (1922-1941), donde colaboró con publicaciones personales. Animó círculos culturales y espirituales y comunicaciones ante variados auditorios, entre las que tuvo especial relieve su actuación en el Congreso Mundial de Filosofía en Praga (1934), junto con los jóvenes y de algún modo discípulos, Karl Rahner y Johann B. Lotz[1].

Erich Przywara filósofo del siglo XX

El jesuita polaco Erich Przywara se ocupó desde el horizonte teológico y metafísico de los grandes problemas de su tiempo. Él consagró su intensión básica de reflexión con el antiguo término escolástico analogia entis. La fórmula con la cual encontró expresado su pensamiento de la analogia está tomada del IV Concilio de Letrán: entre Dios y las criaturas hay una semejanza tal (tan grande), que siempre está superada por una mayor desemejanza[2].

Carlos Ortiz de Landázuri afirma que la doctrina de Prz[3] acerca de la analogia entis surge de la búsqueda de respuestas a las siguientes cuestiones; ¿Dios está en nosotros, o Dios está sobre nosotros? O bien, ¿Dios está en nosotros y sobre (in-über) nosotros?, a saber, la cuestión a cerca de la relación del binomio Creador-creatura (Necesidad-contingencia). Sin embargo, precisa que la reflexión de Prz nace como instrumento de la catolicidad para responder a las polémicas de su tiempo. Me refiero específicamente a las polémicas suscitadas en el siglo pasado por Max Scheler y Karl Barth[4].

Primeramente, Karl Barth como representante de la teología dialéctica luterana fomentó una concepción de la absoluta trascendencia de Dios respecto del mundo. Barth sostuvo que el tránsito del ateísmo a la religión se justifica en virtud de una analogía de la fe. Landázuri considera queesta  postura se explica como una revelación sobrenatural de tipo existencial plenamente autosuficiente, a saber, se opone a la analogía de la razón tomista retomada por Prz[5]

Segundo, Max Scheler en la obra De lo eterno en el hombre sostiene que Dios se revela originariamente a la conciencia del hombre. La experiencia de Dios en la humanidad es una experiencia inmediata[6]. En el texto mencionado analiza el acto religioso. Scheler presentan los lugares en los que se da la posibilidad de mostración de la relación de Dios con el hombre, uno de estos es la esfera de la propia conciencia, por este motivo concluye; « los objetos de la esencia de lo divino – Dios o los dioses – pertenecen ante todo a lo primariamente dado en la conciencia humana misma»[7].

Respecto a lo dicho hasta aquí, el pensamiento metafísico de Prz se nutre de su postura claramente católica y tomista en diálogo con dos posiciones contrarias. La oposición de estos dos extremos manifiesta dónde ha de buscarse las respuestas, a saber, la analogía. La perspectiva del filósofo jesuita ante estas posiciones se ilustra en tres obras: la primera, Fundamentación de Religión (1923); la segunda,  Filosofía de la religión de la teología católica (1927) y la tercera, Analogia entis I (1932).

Rasgos generales de la Metafísica creatural

Desde el punto de vista de Julio Terán Dutari, estudioso de la obra de Prz, en los distintos modelos del filosofar de la historia del pensamiento hay múltiples huellas teológicas.

El parágrafo cuarto (§4) de la obra Analogia entis I titulado «Metafísica filosófica y teológica» se divide en seis apartados. En este parágrafo Prz ofrece una síntesis del contenido de los tres parágrafos precedentes por una parte, y responde, por otra a la pregunta ¿qué es metafísica?

En efecto, sentencia el autor: La metafísica pregunta por la relación de Fundamento-fin-sentido y fundado-dirigido-determinado. La pregunta contiene un movimiento prospectivo y retrospectivo, porque la pregunta metafísica por el Fundamento es una pregunta desde el entre, a saber,la relación de Fundamento y fundado[8].

El jesuita presenta dos escenarios. En el primero habla de la metafísica a priori del objeto y del acto. En el segundo trata de la metafísica a posteriori del objeto y del acto. En el primer escenario privilegia el Fundamento. En el segundo pone de relieve lo Fundado.

Ante la problemática del a priori y a posteriori se juega una determinada relación entre Dios y la creatura. Una metafísica a priori  apunta como lo ultimo una relación Dios-creatura de descenso (de arriba hacia abajo). En una metafísica a posteriori  tiene lugar una relación de ascensión (de abajo hacia arriba). Según Prz del constraste entre a priori y a posteriori emerge la pregunta acerca de la relación entre lo absoluto y lo relativo.

De lo anterior resultan dos consecuencias: primera, el problema final de una metafísica conduce a la pregunta sobre la relación Dios-creatura. Segunda,  las respuestas a las preguntas planteadas por la metafísica a priori y a posteriori condujeron a soluciones incompletas, dice Prz. Por lo tanto, la pregunta metafísica a cerca de la relación entre Dios y la creatura está más allá (sobre [über]) de las preguntas planteadas por las metafísicas precedentes. Se infiere que el concepto formal de Dios inmanente a la pregunta de la metafísica en general contiene la ´formula fundante formal´ Dios más allá (sobre [über]) de la creatura[9].

Pero en tanto que la pregunta metafísica es la pregunta por el entre del Fundamento y lo fundado, se pretende captar lo absoluto en su especial inherencia en lo creatural, a saber, el problema de la esencia y existencia del ente creado. Este enfoque tiene la formula formal Dios en [In] la creatura.

Entonces el método propuesto por Prz, indicado líneas arriba, consta de un movimiento prospectivo y de otro retrospectivo en el sentido de que la metafísica en general recorre un doble camino que se traduce en las formulas anteriormente enunciadas; Dios sobre la creatura y Dios en la creatura. El movimiento del camino prospectivo conduce por si solo a una metafísica a priori. En esta se inmoviliza a la creatura y la realidad es sola unidad. El movimiento del camino retrospectivo conduce a una metafísica a posteriori pura. En esta la creatura es entendida como mero transcurrir; la creatura es movimiento sin más.

En cambio, una metafísica en general bajo la forma de en-sobre se puede definir como unidad y movimiento. Unidad de movimiento, en tanto la intensión apunta al a priori; pero al igual, unidad de movimiento porque esa intensión del a priori se realiza a través de y en el a posterior[10]. Por lo tanto, el problema último de la metafísica aparece necesariamente, según Prz, bajo la fórmula Dios en-sobre la creatura.

De lo expuesto aquí puede decirse que Prz ofrece una definición real de la metafísica. Porque problematiza las concepciones de la metafísica, y el acto de problematizar es de suyo hacer ya metafísica. Se trata de una definición real, además, porque propone un método mediante el cual según él la metafísica se ocupa de sus asuntos y cumple sus tareas. Esta definición real expuesta por Prz contiene implícitamente la interpretación realizada por el autor de la palabra ¨metafísica¨ desde el punto de vista de su etimología. A este aspecto dice Prz: la palabra griega metá significa según él sobre (Über)[11]. La palabra griega physis significa según él propiedad entitativa, es decir, modo de ser por el que un ente tiene en sí mismo su principio de operación  y reposo; es la esencia del ente[12]. Que se expresa en la respuesta a la pregunta ¿qué es esto? Considerándolo desde el punto de vista de cómo es. Ahora bien, en el esfuerzo del hombre por responder a la pregunta qué es esto y cómo, el hombre recurre a su inteligencia como potencia espiritual que es la suprema expresión y manifestación de su psyche en tanto que con esta el hombre va al trasfondo de la physis, es decir, más allá de ella. Se infiere de aquí que el hombre por su propia naturaleza trasciende conociendo, queriendo conocer qué es conocer, y que conoce;  hace pues meta-fisica, va al trasfondo de la physis más allá de ella e incluso sobre ella. Con respecto al hombre la metafísica es entendida como actividad filosófica distintiva[13].

El objeto y método de la Metafísica creatural

El objeto material de la metafísica es, desde el punto de vista Prz, lo natural del ser. El objeto formal de la metafísica son, para Prz, los trasfondos de lo natural del ser[14].

De la delimitación del objeto formal de la metafísica brota, en opinión de Prz, la naturaleza del método de la metafísica. Este procedimiento combina en una conveniente proporción lo a priori con lo a posteriori el ascenso con el descenso y viceversa. Y el punto de partida de este procedimiento debe evitar círculo vicioso, petición de principio, y proceso al infinito[15], porque dice Tomás de Aquino, una de las fuentes de inspiración de Prz, que en cualquier investigación a de comenzarse por una explicitación de primeros principios[16]. Por este motivo Prz habla de principio factico, fundado según él, en el principio de contradicción, que se manifiesta como principio radical máximo[17]. Pero precisamente así, comparte su modo de formalidad negativa-reductiva y movimiento en acto primero, se desencubre como el principio más abierto. Bajo el primer respecto, ella es principio en el máximo que abarca todo; bajo el segundo respecto, es principio en el mínimo. A través del primer cómo, se responde a la pregunta acerca del inicio[18].

Finalidad de la Metafísica

Por tanto, siguiendo a Prz se afirma que la motivación ultima de la metafísica creatural es expresar la alteridad fundante de Dios frente a lo creatural[19], es decir, la exposición a cerca de la compresión sobre la relación que existe entre el Todo y el fragmento, entre lo Necesario y lo contingente, entre el tiempo y la eternidad, a saber, una relación de similitud en la disimilitud. Le sirve para el hombre descubrirse en relación consigo mismo, con el mundo y con Dios. Ya que la desemejanza parte de la idea de que el ser la creatura remite, más allá de sí misma, al Ser de Dios como a su fundamento, fundante y constituyente, en palabras de Prz “trasfondo”. De este modo la alteridad fúndate de la que se habla arriba se entiende, desde la analogia comprendida por Prz, como un principio en sí dinámico, la fórmula del ritmo universal del cosmos y de la relación entre el cosmos y el Absoluto[20].


[1] Julio Terán Dutari, Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, Voz: Erich Przywara.

[2] El Concilio Lateranense IV (Ecuménico XII), año 1215, Cap. 2, para refutar el error del Abad Joaquin de Fiore sobre la Trinidad, decreta: Inter creatorem et creaturam non potest similitudo notari quin inter eos maior sit dissimilitudo notanda. Cf. Denzinger – Schönmetzer, 806.

[3] Se abrevia Przywara ´Prz´

[4] Cfr. Carlos Ortiz de landázuri, «Przywara versus Karl Barth. Diferencia heideggeriana frente a la analogía tomista. Un debate ochenta años después» Diálogo filosófico 97 (2017), 91-92.

[5] Cfr. Carlos Ortiz de landázuri, «Przywara versus Karl Barth. Diferencia heideggeriana frente a la analogía tomista. Un debate ochenta años después» Diálogo filosófico 97 (2017), 91-92.

[6] Cf. Santiago García Acuña, «La analogía entre el ser finito y el ser infinito. “Analogía entis”» Presencia y diálogo XIV (2006) 136.

[7] Max Scheler, De lo eterno en el hombre, Encuentro, Madrid 2007, 101.

[8] Cf. Erich Przywara, Analogia Entis I, Edwards Anibal (trad.), Ediciones Universidad Alberto Hurtado, Santiago de Chile 2013, 120-121.

[9] Cf. Erich Przywara, Analogia Entis I, 123.

[10]  Ibidem., 125.

[11] Cf. Erich Przywara, Analogia Entis I, 120.

[12] Cf. Ibidem., 80.

[13] Cf.  Ibidem., 134.

[14] Cf. Ibidem., 95.

[15] Círculo vicioso: consiste en hacer una declaración y defenderla presentando bases que significan lo mismo que la afirmación que se quiere demostrar. Petición de principio: consiste en tomar por concedido lo que se necesita aún demostrar. Y proceso al infinito: consiste en argumentar a favor de un enunciado con la prolongación sin fin de procesos argumentativos.

[16] De veritate q. I art. I; Ha de decirse que, así como en las demostraciones, ha de hacerse una reducción a ciertos principios de suyo conocidos del entendimiento, del mismo modo al investigar qué es cada cosa. De ente et essentia cap. I, 1; Puesto que «un pequeño error en el principio se hace grande al final», como afirma el Filósofo en el primer libro Del cielo y del mundo, y el ente y la esencia son los primeros conceptos del entendimiento.

[17] Cf. Erich Przywara, Analogia Entis I, 280.

[18] Erich Przywara, Analogia Entis I, 282.

[19] Ibidem., 205.

[20] Paolo Volontè, «L’analogia ontologica come principio dinamico», en Przywara, Analogia entis. Metafisica. La struttura originaria e il ritmo cosmico, Milán 1995, XVIII.

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